45 AÑOS: ci sono cose che non si possono credere: 45 AÑOS
Cuando Luisa dejó de quererme, mi corazón inició un proceso de criogenización irreversible. Así que su baja temperatura estuvo a punto de fulminar el resto de mi organigrama, tomé la decisión de arrancármelo. Sí. El corazón. Total, para qué. Había jurado sólo quererla a ella. A Luisa. Y la palabra dada, la promesa, desde siempre había sido sólida divisa entre los hombres y mujeres de mi realengo.
Una tarde de domingo, coincidiendo con mi cuadragésimo quinto aniversario, y lloviendo todo el agua del mundo, me armé de impermeable de Gore Tex* y ascendí por las pendientes que llevan a las cimas del Ganekogorta, el monte que con sus casi mil metros guarda las alturas de mi ciudad. Bilbao.
Llevé hasta allí mi corazón enjaulado en una caja de cartón de vino de crianza de bodegas Marqués de la Piscina, y pisé cumbre a eso de las trece treinta. La cortina de agua no permitía ver más allá de los dos metros veinte, así que cuando desalojé la caja y empezó a rodar mi corazón ladera abajo, dirección Alonsótegui, lo perdí de vista, ay, quizás más rápido de lo que hubiera deseado.
Un tiempo decididamente septentrional asoló la costa cantábrica durante las semanas siguientes. El viento helado llamó a la nieve, y ésta colmó con un grueso manto todas las cumbres. Cada tarde, volviendo del trabajo en mi Opel Vectra atisbaba desde Enekuri la blanca loma del Ganeko, preguntándome bajo qué porción de aquel albo velo reposaría mi antiguo músculo irrigador. Ya no pensaba en Luisa apenas, y algo así como una sabia cicatriz interna iba purgando el desconsuelo originado por el vacio in-pectore.
El tiempo hacía de las suyas avanzando sin demora, y Euskalmet predijo –y se cumplió- la llegada de un tenue viento Sur que desaguaría de plata las cimas de los montes vocineros.
Desde Enekuri fui viendo pues, tarde tras tarde, cómo el Ganeko se iba poblando de parches y de calvas que mostraban su pardo carácter intestino. Quedó, sin embargo, un breve nevero que se obstinó en su blancura, y que perpetuó más allá de los gélidos vientos una pequeña mancha inmaculada en su blancor, y que fue atrayendo con el paso del tiempo la atención de todo ciudadano.
El breve nevero fue gritando su albura bajo el sol de febrero, de marzo y hasta llegó a obstinarse bajo el calor de un abril gratamente primaveral. Ante la bizarra anomalía, se creó un comité científico que estudiase el insólito percance natural que impedía la fusión de la nieve. Yo me fui sintiendo cada vez más azorado, pues aquello no podía obedecer a nada que no fuera el efecto gelizador de mi otrora rimbombante corazón.
Al fin, horadando estrato tras estrato, llegaron al deus ex machina, y el mismísimo alcalde Iñaki Azcuna portó la voz en rueda de prensa para proclamar a la comunidad científica internacional que era una vez más, Bilbao, el centro y ombligo del planeta mediático. Un corazón, vociferaba incrédulo e impetuoso ante las cámaras, era un corazón a la intemperie, que mantenía sus constantes a pesar de –o gracias a- la gélida periferia que generaba.
Inmediatamente hallaron en el Hospital de Basurto un huésped al que implantarle el insólito órgano. La lista de espera iba siendo ya kilométrica debido al efecto negativo que la ley del carnet por puntos había operado en la cadencia de corazones donantes.
A mis 45 años me arranqué un corazón incapaz de irradiar calor. Acariciaba bajando por Enékuri cada tarde el enorme e irregular costurón que me quedó en el pecho. Una ladera verdosa y uniforme reflejaba la luz dorada del último sol. En algún lugar de esa ciudad, Luisa cada vez se difuminaba más y más hasta desvanecerse por completo.
domingo, 30 de enero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
INTERZONE
Con Alemania guardo pocos vínculos salvo El lector de Berhnard Schlink, La Montaña Mágica de Mann, y supongo que un 60% de la obra de Hesse. Hubo un tiempo que cada verano me leía Sidharta, y los alternos Bajo las ruedas.
También de Thomas Mann leí Los Buddenbruck debido a una compañera de pupitre te-u-tona que vino a mi vera desde Baviera traída por los aquellos primeros Erasmus de los últimos 80´s. A pesar de toda su germanía recuerdo que se llamaba simplemente Ana, pero que era aria como una valkiria de Wagner. De éste nunca he sido muy partidario con toda esa trompetería que siempre le ha dado a Woody Allen ganas de conquistar Polonia.
Lo que voy a dejar aquí estampado es un documento sonoro de un grupo de rock alemán. Compré la cinta quizás más llevado por la portada de la cassette, en Disco Play, cuando antes de dedicarse a vender exclusivamente por revista postal contaba con una estupenda megatienda en la calle Correo de Bilbao.
Sé que me acompañaba mi hermano. Tendría doce o trece años, quizás menos, mi hermano.
E INTERZONE entró en nuestras vidas. Acabo de tropezar con sus rocks y sus blusses aquí en el totum revolutum que es esta vorágine de Red antes de la era Sinde, y me ha recorrido un escalofrío por la espina dorsal. Aquí lo cuelgo como homenaje a quellos tiempos en los que escuchaba a estos muchachos mientras levantaba mis mancuernas los sábados por la mañana.
Et voilá:
También de Thomas Mann leí Los Buddenbruck debido a una compañera de pupitre te-u-tona que vino a mi vera desde Baviera traída por los aquellos primeros Erasmus de los últimos 80´s. A pesar de toda su germanía recuerdo que se llamaba simplemente Ana, pero que era aria como una valkiria de Wagner. De éste nunca he sido muy partidario con toda esa trompetería que siempre le ha dado a Woody Allen ganas de conquistar Polonia.
Lo que voy a dejar aquí estampado es un documento sonoro de un grupo de rock alemán. Compré la cinta quizás más llevado por la portada de la cassette, en Disco Play, cuando antes de dedicarse a vender exclusivamente por revista postal contaba con una estupenda megatienda en la calle Correo de Bilbao.
Sé que me acompañaba mi hermano. Tendría doce o trece años, quizás menos, mi hermano.
E INTERZONE entró en nuestras vidas. Acabo de tropezar con sus rocks y sus blusses aquí en el totum revolutum que es esta vorágine de Red antes de la era Sinde, y me ha recorrido un escalofrío por la espina dorsal. Aquí lo cuelgo como homenaje a quellos tiempos en los que escuchaba a estos muchachos mientras levantaba mis mancuernas los sábados por la mañana.
Et voilá:
sábado, 22 de enero de 2011
LUCAS FIGUEROA
Tras los globos de Oro se acercan los Oscar, los Goya... Vaya con Ricky Gervais. Este año lo ha hecho más entretenido de lo que era de esperar, y así ya no se le esperará más para presentarlos.
Esta edición, aquí, se lo llevará todo Itziar a pesar del bilbaíno. Y hasta puede que tenga alguna opción con lo del tío Oscar.
El cine desde luego estará en crisis, todo lo que tú quieras, pero hoy no he encontrado entradas ni para El discurso del Rey ni para Más allá de la vida. Bajan las persianas de las salas y los pocos que quedan no dan abasto con los que nos queremos refugiar del frío regalándonos la vista con lo que rueda el octogenario de Esatwood.
Y va pasando el fin de semana. Aún me queda el domingo. Tras la salida matinal en MTB, me haré un pase privado de Lubitsch: El bazar de las sorpresas. Y a la tarde literatura. Algún cuento nevado de La reina de las nieves y si Si no creyera en la locura, y ahondar en Sunset Park. Algo de trabajo y preparar el lunes.
Sin salir del cine, aquí le dejo al bueno de Maurizio, y en plan homenaje, el corto que casi se lleva el Goya hace dos años. Se trata de Ci sono cose che non si dimenticano mai. Un poco al estilo de Javier Fesser y que podrá ver sin tener que leer los subtítulos.
Porque hay cosas que nunca se olvidan
Cargado por laorilla. - Programas de ayer por la noche y clásicos de TV, online.
Según volvíamos a casa tras el malogrado intento de hospedarnos en los Gólem durante hora y media, veo para mi asombro y desventura que Ian Anderson viene a bilbao. Paso por la Sala BBK de la Gran Vía, y ante mi perplejidad veo su silueta de Garza en el cartel, anunciado su concierto para el día 8 de febrero.
¿¿Puede haber mayor desdicha?? El día 8 salgo para Tarragona. No viajo en todo el año, y justo ese día me lleva la empresa a hacer el idiota en Cambrills o en Salou, aún no lo sé. Sólo que salgo ese día. Horreur.
Colgaré otra gema de estos músicos maravillosos.
Esta edición, aquí, se lo llevará todo Itziar a pesar del bilbaíno. Y hasta puede que tenga alguna opción con lo del tío Oscar.
El cine desde luego estará en crisis, todo lo que tú quieras, pero hoy no he encontrado entradas ni para El discurso del Rey ni para Más allá de la vida. Bajan las persianas de las salas y los pocos que quedan no dan abasto con los que nos queremos refugiar del frío regalándonos la vista con lo que rueda el octogenario de Esatwood.
Y va pasando el fin de semana. Aún me queda el domingo. Tras la salida matinal en MTB, me haré un pase privado de Lubitsch: El bazar de las sorpresas. Y a la tarde literatura. Algún cuento nevado de La reina de las nieves y si Si no creyera en la locura, y ahondar en Sunset Park. Algo de trabajo y preparar el lunes.
Sin salir del cine, aquí le dejo al bueno de Maurizio, y en plan homenaje, el corto que casi se lleva el Goya hace dos años. Se trata de Ci sono cose che non si dimenticano mai. Un poco al estilo de Javier Fesser y que podrá ver sin tener que leer los subtítulos.
Porque hay cosas que nunca se olvidan
Cargado por laorilla. - Programas de ayer por la noche y clásicos de TV, online.
Según volvíamos a casa tras el malogrado intento de hospedarnos en los Gólem durante hora y media, veo para mi asombro y desventura que Ian Anderson viene a bilbao. Paso por la Sala BBK de la Gran Vía, y ante mi perplejidad veo su silueta de Garza en el cartel, anunciado su concierto para el día 8 de febrero.
¿¿Puede haber mayor desdicha?? El día 8 salgo para Tarragona. No viajo en todo el año, y justo ese día me lleva la empresa a hacer el idiota en Cambrills o en Salou, aún no lo sé. Sólo que salgo ese día. Horreur.
Colgaré otra gema de estos músicos maravillosos.
martes, 11 de enero de 2011
JUDEE SILL
Acabo de leer el Malogrado, y ahora estoy con El almuerzo en casa de Ludwing Wittgestein. De fondo oigo The kiss de Judee Sill. No me la puedo sacar de la cabeza. Me estoy obsesionando con su melodía al igual que Glen Gould con la variaciones Goldberg.
La letra podría ser de Santa Teresa de Jesús con el "amor surgiendo de la niebla, llenando sus sueños con rayos de fuego", con momentos de éxtasis absoluto como esas "estrellas explotando en el cielo", aunque esto ya seguro que se debía a sus clímax lisérgicos. Anyway, una pena lo de esta chica. Sus melodías maravillosamente barrocas me envuelven y me ponen muy triste. Al igual que otra voz prontamente segada, como lo fue Eva Cassidy, me sumerge en una profunda melancolía que me incita a dejar de escucharla para sentirme mejor.
Pero estoy leyendo a Bernhard, qué mejor ambiente que este The Kiss o Jesus was a Cross maker
La letra podría ser de Santa Teresa de Jesús con el "amor surgiendo de la niebla, llenando sus sueños con rayos de fuego", con momentos de éxtasis absoluto como esas "estrellas explotando en el cielo", aunque esto ya seguro que se debía a sus clímax lisérgicos. Anyway, una pena lo de esta chica. Sus melodías maravillosamente barrocas me envuelven y me ponen muy triste. Al igual que otra voz prontamente segada, como lo fue Eva Cassidy, me sumerge en una profunda melancolía que me incita a dejar de escucharla para sentirme mejor.
Pero estoy leyendo a Bernhard, qué mejor ambiente que este The Kiss o Jesus was a Cross maker
sábado, 8 de enero de 2011
BIUTIFUL
Los Reyes me susurraron al oído que fuera a ver BIUTIFUL y fue el mejor de sus regalos. Vuelto del revés salí a la 13:00 de la noche de la sala. Inside Out. Con la historia de Uxbal a flor de piel. Con la intención de Iñarritu de abrirme los ojos de una forma tan descarnada y tan bella. Con los bolsillos llenos de piedras.
Previamente vi en Bloomberg una entrevista de Charlie Rose a Bardem y a Iñarritu. Ese fue, de hecho, el susurro de los RRMM.
Uxbal es, estirando mucho la goma, el Roger Casement de Barcelona. El 31 de Diciembre acabé El Sueño del Celta, y la esclavitud y la explotación del débil vuelven como leit motiv otra vez con BIUTIFUL.
Problemón inmenso que se despliega cada día a las puertas de nuestras casas y que no sabemos ni cómo plantearnos. Dando la espalda mientras te pones la venda. Asumiendo la culpa de nuestras anteriores generaciones que como Atila campearon en América y en África. Abriendo el analgésico y ridículo grifo de la limosna. Pero hay solución acaso?
Lei la novela sentado al alimón en el ordenador subiendo en Google Earth a vista de pájaro por el río Congo y por los brazos del Amazonas en Putumayo. Pero esas zonas vuelven a cancerarse después de tantísimos años. Y como si no hubiera pasado nada el coltán sustituye al caucho y se convierte en nuestra nueva vergüenza. Los microchips de mi máquina necesitaban el nuevo oro que se extrae en las minas-cárcel de Africa.
Uxbal se lucra pero su oficio le enfanga con la verdad. Su tristeza, más allá de su vacía infancia y de su herida familia, tiene que ver con el desgaste emocional que le provoca el roce con los sótanos de Barcelona.
Esos sótanos que yo no veo en Bilbao porque no soy como Uxbal ni Casement. Que sé donde están, las zonas los barrios. De los que Iñarritu me abre las puertas. Pero son sótanos felizmente invisibles para mí.
La clase media es un colchón mullidísimo que lo silencia todo.
Previamente vi en Bloomberg una entrevista de Charlie Rose a Bardem y a Iñarritu. Ese fue, de hecho, el susurro de los RRMM.
Uxbal es, estirando mucho la goma, el Roger Casement de Barcelona. El 31 de Diciembre acabé El Sueño del Celta, y la esclavitud y la explotación del débil vuelven como leit motiv otra vez con BIUTIFUL.
Problemón inmenso que se despliega cada día a las puertas de nuestras casas y que no sabemos ni cómo plantearnos. Dando la espalda mientras te pones la venda. Asumiendo la culpa de nuestras anteriores generaciones que como Atila campearon en América y en África. Abriendo el analgésico y ridículo grifo de la limosna. Pero hay solución acaso?
Lei la novela sentado al alimón en el ordenador subiendo en Google Earth a vista de pájaro por el río Congo y por los brazos del Amazonas en Putumayo. Pero esas zonas vuelven a cancerarse después de tantísimos años. Y como si no hubiera pasado nada el coltán sustituye al caucho y se convierte en nuestra nueva vergüenza. Los microchips de mi máquina necesitaban el nuevo oro que se extrae en las minas-cárcel de Africa.
Uxbal se lucra pero su oficio le enfanga con la verdad. Su tristeza, más allá de su vacía infancia y de su herida familia, tiene que ver con el desgaste emocional que le provoca el roce con los sótanos de Barcelona.
Esos sótanos que yo no veo en Bilbao porque no soy como Uxbal ni Casement. Que sé donde están, las zonas los barrios. De los que Iñarritu me abre las puertas. Pero son sótanos felizmente invisibles para mí.
La clase media es un colchón mullidísimo que lo silencia todo.
Sí, tú.
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domingo, 2 de enero de 2011
THE MISFITS. VIDAS REBELDES
He despedido el año con Huston. Vidas rebeldes. No precisamente el mejor Huston. Estaba claro que el plantel de monstruos que hicieron esta película sólo estarían en estado de gracia si les rondaba la parca.
Así Clark Gable que moriría 11 meses después tras un agudo miocardio, o la propia Marilyn que casi en plena separación con Arthur Miller, dejaría el mundo por su mano no mucho después. Para ambos, The Misfits es casi su legado fílmico, sus últimas apariciónes en un film completo como protagonistas.
John Huston tendría que esperar a estar moribundo para rodar su obra maestra: Los muertos, o Dublineses, según se prefiera. Por cierto, aquí tenemos a MM leyendo ni más ni menos que el Ulysses.
Vidas Rebeldes se mantiene justamente por esas dos interpretaciones, Gable y Monroe. El primero llegó a decir que era la película en la que había actuado por vez primera, ya que en las anteriores, sencillamente, estaba. Y de M.M. Díos mío, que puedo decir. Que está fabulosa. Letra a letra, a-d-o-r-a-b-l-e. No sé si se equivocaba mucho en el rodaje, o si se olvidaba a menudo de sus frases, o si exasperaba a Gable con unos insufribles retrasos, pero lo cierto es que siempre me ha parecido una actriz inmensa desde su pequeña aparición en Amor en conserva de los Marx hasta esta Roslyn Tabor.
Y luego está The Misfits como catalizador, esto es, como facilitador de el maravilloso reportaje fotográfico que hizo la agencia Magnum sobre el rodaje de la película. Et voilá una pequeña muestra.
Del resto, qué puedo decir, no soy muy Cliftiano, y de hecho me gusta mucho más el papel y la interpretación de Eli Wallach que la de Montgomery. Me apena Gable a dos pasos de su muerte. Qué estupendas fotos dejó sin embargo con Monroe en ese desierto de Nevada, donde él mismo, el paisaje, se convierte en otro protagonista fundametal en la trama.
Veo en la escena de la caza del garañón la metáfora de la propia Marilyn enlazada por la fama, por su atractivo sexual, por su cliché de superficial y mala actriz, y por el lazo de su desamparo desde la niñez. Al final todos los lazos la doblegan y la tumban en medio del desierto de Nevada.
Así Clark Gable que moriría 11 meses después tras un agudo miocardio, o la propia Marilyn que casi en plena separación con Arthur Miller, dejaría el mundo por su mano no mucho después. Para ambos, The Misfits es casi su legado fílmico, sus últimas apariciónes en un film completo como protagonistas.
John Huston tendría que esperar a estar moribundo para rodar su obra maestra: Los muertos, o Dublineses, según se prefiera. Por cierto, aquí tenemos a MM leyendo ni más ni menos que el Ulysses.
Vidas Rebeldes se mantiene justamente por esas dos interpretaciones, Gable y Monroe. El primero llegó a decir que era la película en la que había actuado por vez primera, ya que en las anteriores, sencillamente, estaba. Y de M.M. Díos mío, que puedo decir. Que está fabulosa. Letra a letra, a-d-o-r-a-b-l-e. No sé si se equivocaba mucho en el rodaje, o si se olvidaba a menudo de sus frases, o si exasperaba a Gable con unos insufribles retrasos, pero lo cierto es que siempre me ha parecido una actriz inmensa desde su pequeña aparición en Amor en conserva de los Marx hasta esta Roslyn Tabor.
Y luego está The Misfits como catalizador, esto es, como facilitador de el maravilloso reportaje fotográfico que hizo la agencia Magnum sobre el rodaje de la película. Et voilá una pequeña muestra.
Del resto, qué puedo decir, no soy muy Cliftiano, y de hecho me gusta mucho más el papel y la interpretación de Eli Wallach que la de Montgomery. Me apena Gable a dos pasos de su muerte. Qué estupendas fotos dejó sin embargo con Monroe en ese desierto de Nevada, donde él mismo, el paisaje, se convierte en otro protagonista fundametal en la trama.
Veo en la escena de la caza del garañón la metáfora de la propia Marilyn enlazada por la fama, por su atractivo sexual, por su cliché de superficial y mala actriz, y por el lazo de su desamparo desde la niñez. Al final todos los lazos la doblegan y la tumban en medio del desierto de Nevada.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
JETHRO TULL
Dónde estarán todos mis discos de brillante plástico negro. Los cepillos con los que les limpiaba el polvo, con sus sprays anti-statics. Sus fundas trasparentes, y los folios ajados donde traducía sus historias de amor y muerte. Cuántas de mis pesetas ahorradas como sufrido adolescente de los ochenta, e invertidas en Long-Play se convertirían en dólares con los que Ian Anderson adquiriera un coche nuevo, una nueva casa o una lata de leche en polvo para su hija.
Pero todo lo que me han dado sus canciones, sus melodías, no cabe en un mundo.
Cross-eyed Mary, Aqualung, Locomotive Breath, We used to know, Nothing is easy, Living in the past, Skiting away...Bouree, Thick as a brick....... todas escuchadas en dormitorios empapelados con posters de ACDC o Rainbow, o de el mismísimo Anderson en su postura de garza.
La primera vez que los escuché fue en casa de mis primos, con el tocadiscos en el suelo, entre sus camas gemelas. Aqualung. Yo aún no había escuchado ni a los Beatles, lo que supuso que mis jovenes oídos se hicieran a la droga dura antes de haber empezado a fumar un simple celta. Aquellos acordes graves, secos eran un compromiso, ni un paso atrás. Miraba a mi primo Reyes cómo agitaba al ritmo su cabeza, y miraba también la portada de aquel disco donde una acuarela de colores desvaídos mostraba a un viejo andrajoso que escondía algo bajo su abrigo a la par que prevenía a los intrusos con una mirada desafiante. Aquel primo lleno de pelo color vino por toda la cara fue quien me bautizó. Desde entonces algún tema de JT me habrá decepcionado un poco, pero nunca lo suficiente. Hasta Under Wraps, cons su sintetizadores y cambio de estilo se me pegaba a las meninges para no salir.
Mi homenaje a esa banda eterna que llenó de ecos medievales mi último cuarto del siglo XX. Una banda cuyos músicos se fundían con su instrumento hasta el virtuosismo. No había trampa, sólo cerraban sus ojos y respiraban por sus dedos y sus bocas. Ellos eran los músicos de estudio que les acompañaban. Profesionales de un tosco jazz medieval británico.
Pero dónde estarán aquellos discos!?
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sábado, 25 de diciembre de 2010
LIFELINE
Siempre me acuerdo de Victor Erice cuando contemplo el membrillo que plantó mi padre en su jardín de La Rioja. Es un membrillo de crecimiento lento, como su cine. Yo lo dibujé también emulando a Antonio López. Sobre una cartulina ajada ya desde un principio, parecía una reliquía desde el segundo en que terminé el dibujo. Siempre ha estado en la mesilla de noche de mi madre, allá en Castañares. Y cuando ella murió este puente de diciembre, volví a verlo tras mi cárcel de lágrimas, borroso y dinámico.
He vuelto a ver de nuevo hace unos días El espíritu de la colmena. El viento, el silencio, los ruidos de la casa, las niñas, el cine en la infancia. He visto también el domingo pasado, Copia certificada de Kiarostami. Tan hermanados los dos, tan morosos, profundos, tan amables permitiéndonos degustar los planos, las palabras. Iguales que un vino cosechado para envajecer.
Cuando paseo en Ezcaray por la carretera que lleva a Valgañón, también pienso siempre en Erice al ver la casa donde rodó El sur. Y veo a Rafaela Aparicio llegar, y bajar del coche hacia el encuentro de Iciar Bollaín, custodiada por los gigantescos castaños de indias que pespuntan la carretera.
Dejo aquí el inmenso cortometraje Lifeline.
Porque casi siempre lo más grande puede caber en apenas estos diez minutos.
Alumbramiento de Victor Erice from cuando los grandes eran cortos2 on Vimeo.
He vuelto a ver de nuevo hace unos días El espíritu de la colmena. El viento, el silencio, los ruidos de la casa, las niñas, el cine en la infancia. He visto también el domingo pasado, Copia certificada de Kiarostami. Tan hermanados los dos, tan morosos, profundos, tan amables permitiéndonos degustar los planos, las palabras. Iguales que un vino cosechado para envajecer.
Cuando paseo en Ezcaray por la carretera que lleva a Valgañón, también pienso siempre en Erice al ver la casa donde rodó El sur. Y veo a Rafaela Aparicio llegar, y bajar del coche hacia el encuentro de Iciar Bollaín, custodiada por los gigantescos castaños de indias que pespuntan la carretera.
Dejo aquí el inmenso cortometraje Lifeline.
Porque casi siempre lo más grande puede caber en apenas estos diez minutos.
Alumbramiento de Victor Erice from cuando los grandes eran cortos2 on Vimeo.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Qué frío
¡¡¡Qué frío!!!
El otro día le contaban al Arias y al Echanove en "Un país para comérselo" que Teresa de Ávila era partidaria de "cuando perdiz, perdiz". O sea, que mística sí, pero ingenua ni un ardite. Los pagarés para pasar de nivel se los dejaba abonar al tontuelo de Juan de Yepes, cuyos despojos mostraron cómo llevaba el cilicio incorporado bajo el pellejo, lo que se dice "somatizado". O al menos eso es los que nos cuenta Gerald Brenan, que sus fieles se lo reaprtían -dedo arriba dedo abajo- para llenar con él sus relicarios. Que bajo su tosca capa de carmelita reformado apareció efectivamente el tortuoso afiche como garante de su seguro pasaje hacia el nirvana.
¡¡¡Qué frío!!!
Recuerdo yéndome a la escuela con Juan Carlos -mi vecino de entonces del tercero, y amigo aún hoy a pesar del tiempo y la distancia- en días de frío sobre todo, cómo cada mañana en un punto imprevisible del trayecto nos parábamos, y como un borrachito, apoyaba su mano derecha al muro o la farola y tras un previo mohín, que no llegaba a náusea, vaciaba la lechosa pitanza que se había desayunado en casa. Su madre, la Divi, no sabiendo que fuera alérgico a la lactosa, le calentaba amorosa el nesquick cada jornada ignorando que en minutos desalojaría el carburante en presencia de su vecino y seguro servidor.
Tras besarse el dorso de la mano a modo de pañuelo, seguíamos nuestro periplo hacia las aulas como si nada.
Recuerdo a Juan Carlos por una de sus frases, que sin ser digna de piedra se ha grabado en mis meninges cada vez que oígo a alguien hablar acerca del tiempo. Era una frasecilla humilde e ingenua, pero de inusitada y extraña madurez en un ser humano aún tan breve: "Qué es buen tiempo: cuando en invierno, frío; cuando en verano, calor. A cada clima su estación."
Confucio se revelaba a veces por la boca de Juan Carlos, y sus pequeños haikus no hacían sino refrendar aquel boletín de notas tan ansiado por todas las madres del bloque. Y sobre todo por la mía.
¡¡¡Qué frío!!!
Entre los tópicos vascos está el que asegura que entre esos naturales no se folla tan amenudo como ellos quisieran. Supongo que habrá otros tantos gentilicios que querrán hacer suya esa triste aseveración. Desde luego, este que suscribe, de mixto origen y de apellidos dispersos, también se apunta vulgar y triste a la pugna por rubricar al pie del tópico. Y es que no creo que vaya tanto con la patria chica del varón como con el ostentoso "morning glory" con que nos abrimos al día cada mañana.
Yo estoy rodeado de vascos en el trabajo, euskaldunes de apellido y lingüística, que del tópico del que son profesos es del de llevar como religión el parte metereológico. Internet les ha provisto de su particular pastor del Gorbea, y todos tienen -sin excepción- el 1º de la lista de sus favoritos el weather report de euskalmet, el del meteosat, o el de la mismísima Santa Bárbara..
Lo cierto es que no he visto colectivo tan sensibilizado con el meteoro como los vascos que cada tarde me rodean de 4 a 6.
¡¡¡¡¡¡Qué frío!!!!!
El otro día me invitó un francés a una mariscada, y en la sobremesa pude conocer a un bilbaíno desplazado por gusto de su tierra. Antiguo marino mercante, ahora se asienta en el puerto de Bamako, en Guinea Ecuatorial. Se encontraba de paso, y nos hizo saber lo positivamente impresionado que le tenía la transformación de la ciudad. A pesar de ello, sus visitas al botxo cada vez iban reduciéndose más debido sobre todo al...frío.
El termostato de su piel se había hecho a los trópicos de forma que los doce grados que disfrutábamos aquel día le eran poco menos que lapones o finlandeses.
A parte del térmico detalle, nos regaló con un detallado y nunca pedido catálogo de sus nuevos usos y costumbres amorosos. Desplegó en su monólogo -entre vieira y cigala- cómo no se le iban ya los ojos tras ninguna "blanquita" (sic). El francés y yo nos mirábamos de hito en hito, y a nuestros ojos los moluscos bivalvos en sus manos adoptaban metafóricas y rijosas simbologías que nosotros, inconscientes y achispados, íbamos regando con más y más ribeiro.
Qué frío.
En Gernika.
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Cortado con hielo.
12,50€
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lunes, 15 de noviembre de 2010
TEATRO NEGRO DE PRAGA
Hace unos días, tomando un té verde y hablando acerca de teatro, comentaba con Maurizio mi adoración por el Teatro Negro de Praga.
Disfruten de esta revisitación de sus fundamentos pasada por el tamiz de las nuevas tecnologías.
Distinto.
Disfruten de esta revisitación de sus fundamentos pasada por el tamiz de las nuevas tecnologías.
Distinto.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
BLANCO NOCTURNO
De Blanco Nocturno, de Ricardo Piglia. Editorial Anagrama, 2010.
martes, 2 de noviembre de 2010
RICARDO PIGLIA Y HANK QUINLAN
Al leer en BLANCO NOCTURNO la descripción que su director de periódico le hace a Renzi acerca de cómo son los comisarios de policia, y que transcribiré un poco más abajo, me ha venido a la mente el inmenso Hank Quinlan de SED DE MAL, al que se le ajusta -como guante de cocina de esos que luego no salen- casi cada una de las palabras:
"¿A quién no le gusta ser comisario? ... No seas ingenuo, nene. Ellos son los verdaderos tipos pesados. Tienen más de cuarenta años, ya han engordado, ya han visto todo, tienen varios muertos encima. Hombres muy vividos, con mucha autoridad, que pasan el tiempo entre malandras y punteros políticos, siempre de noche, en piringundines y bares, consiguiendo la droga que quieren y ganando plata fácil porque todos los adornan: los pasadores de juego, los comerciantes, los mafiosos, los vecinos. Ellos son nuestros nuevos héroes, querido. Van siempre calzados, entran y salen, arman bandas, tiran abajo todas las puertas. Son los especialistas del mal, los encargados de que los idiotas duerman tranquilos, le hacen el trabajo sucio a las bellas almas. Se mueven entre la ley y el crimen, vuelan a media altura. Mitad y mitad, si cambiaran la dosis no podrían sobrevivir. Son los guardianes de la seguridad y la sociedad les delega la función de ocuparse de lo que nadie quiere ver ... Hacen política todo el tiempo, pero no se meten en política, cuando se meten en política es para tirar abajo, a algún muñeco de nivel medio, intendentes, legisladores. No van más arriba...
Hacen lo que tienen que hacer y persisten más allá de los cambios, son eternos, están desde siempre..."
Pero también me viene a la mente esta película, en estos días de tumbas, de lápidas, de frases grabadas en mármol necropolítico, por la lacónica despedida que le hace Tana (Dietrich) a Quinlan (Welles) cuando éste flota tripa arriba en la charca donde ha caído muerto.
POLI Bueno, Hank era un buen detective.
TANA Y un mal policía
POLI ¿Es todo lo que diría de él?
TANA Hank era un gran hombre (Some kind of man)
Qué más da lo que digas de la gente.
POLI Adios, Tana.
TANA Adios
Cualquier parecido con el comisario Croce está fuera de todo lugar.
"¿A quién no le gusta ser comisario? ... No seas ingenuo, nene. Ellos son los verdaderos tipos pesados. Tienen más de cuarenta años, ya han engordado, ya han visto todo, tienen varios muertos encima. Hombres muy vividos, con mucha autoridad, que pasan el tiempo entre malandras y punteros políticos, siempre de noche, en piringundines y bares, consiguiendo la droga que quieren y ganando plata fácil porque todos los adornan: los pasadores de juego, los comerciantes, los mafiosos, los vecinos. Ellos son nuestros nuevos héroes, querido. Van siempre calzados, entran y salen, arman bandas, tiran abajo todas las puertas. Son los especialistas del mal, los encargados de que los idiotas duerman tranquilos, le hacen el trabajo sucio a las bellas almas. Se mueven entre la ley y el crimen, vuelan a media altura. Mitad y mitad, si cambiaran la dosis no podrían sobrevivir. Son los guardianes de la seguridad y la sociedad les delega la función de ocuparse de lo que nadie quiere ver ... Hacen política todo el tiempo, pero no se meten en política, cuando se meten en política es para tirar abajo, a algún muñeco de nivel medio, intendentes, legisladores. No van más arriba...
Hacen lo que tienen que hacer y persisten más allá de los cambios, son eternos, están desde siempre..."
Pero también me viene a la mente esta película, en estos días de tumbas, de lápidas, de frases grabadas en mármol necropolítico, por la lacónica despedida que le hace Tana (Dietrich) a Quinlan (Welles) cuando éste flota tripa arriba en la charca donde ha caído muerto.
TANA ¿No vendrá nadie para llevárselo a casa?
POLI Dentro de un rato. Le gustaba ¿verdad?
TANA El poli sí. Y al hombre... lo amabaPOLI Bueno, Hank era un buen detective.
TANA Y un mal policía
POLI ¿Es todo lo que diría de él?
TANA Hank era un gran hombre (Some kind of man)
Qué más da lo que digas de la gente.
POLI Adios, Tana.
TANA Adios
Cualquier parecido con el comisario Croce está fuera de todo lugar.
jueves, 28 de octubre de 2010
BACK TO WORK.
Oh, no!!!!! Qué torpe. Resulta que me incorporo al trabajo el próximo martes, y soy lo suficientemente estúpido como para ponerme esta película de nuevo. Ya sabéis, el café sólo es para los que venden.
Me esfuerzo en disipar el mensaje de David Mamet, todo eso de la dignidad del ser humano frente al trabajo, y en centrarme en las excelentes actuaciones de estos monstruos. Con cuál me quedo?? Con el breve e intenso mazazo de Baldwin? Con la nirvánica interpretación de Jack Lemon? Con la oceánica demostración de Pacino? Spacey, Harris... Pero es que me gusta todo. Hasta el neón estropeado del restaurante chino. También me desasosiega, claro está.
La baja laboral ha sido de manual. Jodida al principio `por los dolores y todo eso, pero instructiva y relajada al final, con tiempo para el dolce far niente de la lectura, visionado y revisionado de cine.
But, always look at the bright side of life: aún me queda un largo e intenso fin de semana.
I only hope they give me good leads to close next tuesday, pals. Je je.
J.G. de B.
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Este inicio de NO VOLVERÉ A SER JOVEN siempre me ha sobrecogido, y me ha hecho enormemente atractiva la voz y profundidad de Jaime Gil de Biedma.
Cómo no, tuve que ver la película. Ya ni sé cuántos meses han pasado desde su estreno. Y aunque la disfruté y celebré en un primer momento, luego me fue quedando un poso incómodo hasta el punto de llegar a recordar algunas escenas como una caricatura ridícula de Jaime.
Volví pues a sus poemarios para restañar tanta imagen, y quedarme con la voz limpia y con el mensaje que siempre me había llegado de él. Su sensibilidad y compromiso.
La película claro que me aportó. Y muchó. Acercarse a este hombre, con sus múltiples vidas -la profesional, la literaria, la íntima- no ha debido ser tarea fácil. Pero al final había algo que me chirriaba, y tuve que volver a la lucidez de su negro sobre blanco.
Más tarde, recorriendo con la vista la mesa de novedades de la Librería de Deusto, me topé con EL ARGUMENTO DE LA OBRA, "Correspondencia de J. G. de B." en Ed. Lumen. Y en ello estoy.
Si a la del 27 se la llamaba la Generación de los "amigos", qué decir entonces de todos estos hijos de la burguesía acomodada del franquismo, pseudo marxistas y opositores al stablishment de su tiempo sin embargo; amiguísimos también como se demuestra en esta correspondencia tan instructiva y reveladora. Todos ellos cumplidores con su obra y con las labores de sobre, papel, pluma y sello. Cartas cruzadas y abundantes entre el mentado y Carlos Barral, Juan Marsé (firme crítico a la película), Caballero Bonald, Jose Angel Valente, Angel González, Joan Ferraté, Paco Brines, Esther Tusquets, Pere Gimferrer, Castellet, María Zambrano...
Un botón:
A Joan Ferraté.
Barcelona 6 de abril de 1962.
"...a los 32 años uno no se hace ya muchas ilusiones acerca de su vocación, pero precisamente por eso mismo le gustaría poder vivir de ella. Mi gagnepain cada vez me aburre más -realmente trabajar es insoportable- y ya no puedo seguir haciendo por más tiempo de joven prometedor: tendría que convertirme en un up-and-coming executive y adquirir el gusto del poder y del dinero, y eso no me gusta y me asusta."
Resulta formidable sentirse un intruso que entra a hurtadillas en el estudio de Gil de B. y abre su bureau e irrumpe en sus secretos, en sus cartas, intimidades, revelaciones. Qué encuentro? Un gusto exquisito, una amistad desbocada, una dedicación absoluta a su vocación de vate, un sometimiento también a su labor profesional en Filipinas en la fábrica de Tabacos de la familia, un desgarro sentimental por su condición sexual en un tiempo de españoles pleistocénicos. Y literatura, mucha literatura. Encuentro sus fuentes, a veces difíciles de rastrear acudiendo sólo a sus poemas. Por lo que me está siendo muy enriquecedor saltar de sus cartas a sus versos y ver la tramoya desde la que se ha alzado la forma, el título, los temas, las dedicatorias...
...la lucidez. Otro botón. Acerca de Apología y Petición del que transcribo unos versos más abajo:
"...lo que sobre todo me interesaba en ese poema...era demostrarme a mí mismo...que sólo mediante un esquema formal enrevesado, y lo más gratuito posible, puede hoy un poeta español escribir un poema sobre España que no resulte absolutamente tonto, por la sencilla razón de que es imposible escribir sobre España un buen poema moderno...Créeme, jamás escribiré sobre España en verso suelto -¿Cómo pretender a la autenticidad y. a la vez, pretender que ignoro lo que el lector sabe muy bien que yo no ignoro?"
Contemplo sus viajes, sus estancias en U.K. en París, el dominio del inglés y del francés que le abren de par en par las puertas a su adorado Baudelaire, a Mallarmé, a Eliot y a Auden. Pero también su afán y admiración por el Cántico de Jorgue Guillén. Y luego, cómo aborda la renovación pisando recio en la tradición, en Espronceda por ejemplo, su permeabilidad con Góngora o con la métrica medieval española para crear, dado el caso, las sextinas de APOLOGÍA Y PETICIÓN (ecos de Paco Ibañez entre las sienes, cierto?):
De todas las historias de la historia
sin duda la más triste es la de España
porque termina mal,...
Leer este libro y volver a sus poemas me ha resultado excitante durante mis días pasados de hospitalización.
Cierro con
DE VITA BEATA
En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y una hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Este inicio de NO VOLVERÉ A SER JOVEN siempre me ha sobrecogido, y me ha hecho enormemente atractiva la voz y profundidad de Jaime Gil de Biedma.
Cómo no, tuve que ver la película. Ya ni sé cuántos meses han pasado desde su estreno. Y aunque la disfruté y celebré en un primer momento, luego me fue quedando un poso incómodo hasta el punto de llegar a recordar algunas escenas como una caricatura ridícula de Jaime.
Volví pues a sus poemarios para restañar tanta imagen, y quedarme con la voz limpia y con el mensaje que siempre me había llegado de él. Su sensibilidad y compromiso.
La película claro que me aportó. Y muchó. Acercarse a este hombre, con sus múltiples vidas -la profesional, la literaria, la íntima- no ha debido ser tarea fácil. Pero al final había algo que me chirriaba, y tuve que volver a la lucidez de su negro sobre blanco.
Más tarde, recorriendo con la vista la mesa de novedades de la Librería de Deusto, me topé con EL ARGUMENTO DE LA OBRA, "Correspondencia de J. G. de B." en Ed. Lumen. Y en ello estoy.
Si a la del 27 se la llamaba la Generación de los "amigos", qué decir entonces de todos estos hijos de la burguesía acomodada del franquismo, pseudo marxistas y opositores al stablishment de su tiempo sin embargo; amiguísimos también como se demuestra en esta correspondencia tan instructiva y reveladora. Todos ellos cumplidores con su obra y con las labores de sobre, papel, pluma y sello. Cartas cruzadas y abundantes entre el mentado y Carlos Barral, Juan Marsé (firme crítico a la película), Caballero Bonald, Jose Angel Valente, Angel González, Joan Ferraté, Paco Brines, Esther Tusquets, Pere Gimferrer, Castellet, María Zambrano...
Un botón:
A Joan Ferraté.
Barcelona 6 de abril de 1962.
"...a los 32 años uno no se hace ya muchas ilusiones acerca de su vocación, pero precisamente por eso mismo le gustaría poder vivir de ella. Mi gagnepain cada vez me aburre más -realmente trabajar es insoportable- y ya no puedo seguir haciendo por más tiempo de joven prometedor: tendría que convertirme en un up-and-coming executive y adquirir el gusto del poder y del dinero, y eso no me gusta y me asusta."
Resulta formidable sentirse un intruso que entra a hurtadillas en el estudio de Gil de B. y abre su bureau e irrumpe en sus secretos, en sus cartas, intimidades, revelaciones. Qué encuentro? Un gusto exquisito, una amistad desbocada, una dedicación absoluta a su vocación de vate, un sometimiento también a su labor profesional en Filipinas en la fábrica de Tabacos de la familia, un desgarro sentimental por su condición sexual en un tiempo de españoles pleistocénicos. Y literatura, mucha literatura. Encuentro sus fuentes, a veces difíciles de rastrear acudiendo sólo a sus poemas. Por lo que me está siendo muy enriquecedor saltar de sus cartas a sus versos y ver la tramoya desde la que se ha alzado la forma, el título, los temas, las dedicatorias...
...la lucidez. Otro botón. Acerca de Apología y Petición del que transcribo unos versos más abajo:
"...lo que sobre todo me interesaba en ese poema...era demostrarme a mí mismo...que sólo mediante un esquema formal enrevesado, y lo más gratuito posible, puede hoy un poeta español escribir un poema sobre España que no resulte absolutamente tonto, por la sencilla razón de que es imposible escribir sobre España un buen poema moderno...Créeme, jamás escribiré sobre España en verso suelto -¿Cómo pretender a la autenticidad y. a la vez, pretender que ignoro lo que el lector sabe muy bien que yo no ignoro?"
Contemplo sus viajes, sus estancias en U.K. en París, el dominio del inglés y del francés que le abren de par en par las puertas a su adorado Baudelaire, a Mallarmé, a Eliot y a Auden. Pero también su afán y admiración por el Cántico de Jorgue Guillén. Y luego, cómo aborda la renovación pisando recio en la tradición, en Espronceda por ejemplo, su permeabilidad con Góngora o con la métrica medieval española para crear, dado el caso, las sextinas de APOLOGÍA Y PETICIÓN (ecos de Paco Ibañez entre las sienes, cierto?):
De todas las historias de la historia
sin duda la más triste es la de España
porque termina mal,...
Leer este libro y volver a sus poemas me ha resultado excitante durante mis días pasados de hospitalización.
Cierro con
DE VITA BEATA
En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y una hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia
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